Dumpster diving -Jeff Shantz by El Contubernio

Habitando en un tiempo de consumismo masivo, el ‘Dumpster diving’ (buceo de contenedores?–llamado sin exactamente serlo reciclaje) surge como una praxis política del anarquismo y una estrategia de lucha clave en base al consumo crítico. En la ‘sociedad del desperdicio’, esta práctica aparece como un ejemplo de ‘gift economy’, eje de un modelo de vida que se quiere alejar del modelo de oferta y demanda, basandose en ayuda mutua, reducción de la compra y re-utilización (y utilización de productos inutilizados desechados). También considerado como un hecho de ‘propaganda por los hechos’, se reutiliza comida, ropa, etcetera…tanto para uso propio como para la donación a quien lo pueda necesitar -siempre estará mejor que un vertedero-, como por ejemplo el Food Not Bombs, comedores veganos para gente sin hogar y marginados del sistema organizados por variedad de grupos -desde eeuu a europa…-.

El texto está en inglés, pero es corto e interesante. Descargable en el siguiente link

Jeff Shantz – One Person’s Garbage…Another Person’s Treasure: Dumpster Diving, Freeganism, And Anarchy

Extraído de: http://freegan.info/

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Neoanarquismo by El Contubernio
diciembre 22, 2008, 2:33 pm
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Surge esta nueva vitalidad del anarquismo que aparece como ideología del siglo XXI, y que tiene a la tecnología como aliada.MANUEL CASTELLS – 21/05/2005 Publicado en La Vanguardia neoanarquismo

Nuestra época no es la del fin de las ideologías, sino del renacimiento de aquellas que encuentran eco en la experiencia presente. Tal es el caso del anarquismo, dado por muerto y enterrado por sus numerosos sepultureros y que, bajo nuevas formas y expresiones, parece gozar de excelente salud en los movimientos sociales que brotan por doquier desde las profundidades de la resistencia a un desorden global cada vez más destructivo. Basta con seguir los debates, presenciales o por Internet, en el movimiento contra la globalización capitalista para constatar la presencia dominante de los temas anarquistas de autoorganización y de oposición a cualquier forma de Estado (“¡que se vayan todos!”). Y aunque los intelectuales de la vieja izquierda, sobre todo en América Latina, aún se encaraman al podio de las arengas mediáticas del movimiento, las simpatías mayoritarias van hacia formas apenas organizadas y generalmente autogestionadas de la movilización y del debate, como era evidente en el último Foro Social Mundial en Porto Alegre. También en el ámbito teórico-político, las tesis autonomistas, cercanas de la matriz histórica anarquista, articuladas por ejemplo por Michael Hardt y Toni Negri, y por el grupo de la revista Multitudes, heredera directa del mayo del 68 francés, están alcanzando hoy día una amplia difusión (el ultimo libro de Hardt y Negri, titulado precisamente Multitudes, incluso tiene un rango muy alto en la lista de ventas de Amazon.com).

Y aunque los anarquistas organizados no son muchos (por ejemplo, en España el periódico CNT tiene unos 6.000 suscriptores y el sindicato CGT, al que yo sitúo en la tradición libertaria, cuenta con unos 100.000 afiliados), las ideas antiestatistas, de internacionalismo solidario y la afirmación de la libertad individual y de la libre asociación son temas comunes a movimientos muy dispares (de los okupas de Barcelona a Los Forajidos de Ecuador, los piqueteros argentinos o los autónomos italianos), pero que coinciden en la afirmación de su autoemancipación sin delegación de poder a intermediarios políticos profesionales. ¿De dónde surge esta nueva vitalidad del anarquismo, que aparece como ideología del siglo XXI al tiempo que el marxismo parece quedar confinado a un siglo XX ya concluido? Sigue leyendo